Dentro de la gran variedad de tejidos que podemos encontrar y emplear en la elaboración de uniformes, es necesario dejar claro de que no todos son iguales ni ofrecen las mismas prestaciones, por lo que no todos serán válidos para cualquier oficio. Según las características de cada tejido y cada material, debemos elegir cuáles serán los más apropiados para la fabricación de los uniformes y los complementos para según qué oficios. Sólo así aseguramos su máxima resistencia y perdurabilidad.
Por ejemplo, el poliéster es uno de los materiales básicos en la fabricación de uniformes industriales, ya que es bastante resistente y fácil de limpiar. También el nylon, que aporta mayor resistencia y es un tejido muy ligero. La lona o la sarga también son muy resistentes e incluso existen algunas con tratamiento ignífugo. Por lo tanto, es conveniente hacer un estudio previo a la realización del uniforme de industria y protección para tener en cuenta todos los agentes a los que la prenda estará expuesta.